El día que mi cuerpo me mandó una señal (y yo la ignoré)»
Todo empezó con una comezón incómoda. «Seguro es el calor», pensé, untándome talco como si fuera pan tostado. Luego vinieron esas pequeñas verruguitas en la zona íntima. «Alergia a la tela de los leggings«, me convencí, comprando cremas en la farmacia de la esquina donde ni me pidieron receta.
Pasaron seis meses. Las molestias se volvieron pinchazos dolorosos, pero entre el trabajo, los hijos y esa vergüenza absurda de hablar de «eso», seguí postergando la visita al ginecólogo. «Total, si no sangra ni duele mucho, no es grave».
Hasta que un día, en la ducha, palpé un bulto raro. El miedo me paralizó como anestesia en venas. Google fue mi peor enemigo: «VPH cáncer cuello uterino esperanza de vida». Cuando finalmente llegué al consultorio, temblando como hoja en ventarrón, la doctora me miró con esa mezcla de profesionalismo y pena: «¿Por qué esperó tanto? Esto pudo detectarse a tiempo».
El diagnóstico: VPH de alto riesgo. No era el fin del mundo, pero sí un recordatorio brutal de que la prevención no es para «exagerados»… y que el orgullo mal entendido puede costar caro.
Esta es la historia de Ana*, pero cada día se repite en miles de mexicanos que subestiman al VPH. Aquí, los datos que nadie te dijo…
¿Cómo puedo prevenir el VPH y el cáncer cervicouterino?
El VPH (Virus del Papiloma Humano) es una infección de transmisión sexual muy común en todo el mundo. Existen más de 49 tipos de VPH: algunos son inofensivos y desaparecen solos; otros pueden causar verrugas genitales, y algunos más pueden derivar en cáncer.

Existen dos clasificaciones de VPH:
VPH de bajo riesgo: Son aquellos que difícilmente provocan o desarrollan lesiones precancerosas o cáncer, aunque algunos pueden causar verrugas.
Entre ellos se encuentran los tipos 6, 11, entre otros.
VPH de alto riesgo: Pueden generar alteraciones celulares que, si no se tratan, desencadenan cáncer. El más común es el cáncer cervicouterino (o cáncer de cérvix).
Los tipos 16 y 18, entre otros, pertenecen a esta clasificación.
¿Qué es el cáncer cervicouterino?
Es un tipo de cáncer que se desarrolla en el cuello de la matriz (útero). Es más frecuente en mujeres mayores de 30 años o en aquellas que han adquirido algún tipo de VPH de alto riesgo.
Factores de riesgo:
- Inicio de la vida sexual antes de los 18 años
- Tener más de 3 parejas sexuales
- Consumo de tabaco
- Malos hábitos alimenticios
- Haber contraído otras infecciones de transmisión sexual
- No realizarse la prueba de Papanicolaou ni la colposcopia de manera anual

¿Cómo puedo prevenir el VPH y el cáncer cervicouterino?
Una forma muy efectiva de prevenir estas enfermedades es vacunándote contra el VPH.
Lo ideal es aplicarse la vacuna entre los 9 y 13 años, antes de iniciar la vida sexual, aunque también puede aplicarse a cualquier edad.
En México existen dos tipos de vacunas contra el VPH:
- Bivalente: Protege contra los tipos 16 y 18, que son los responsables de la mayoría de los casos de cáncer en cuello del útero, vagina, vulva, ano, cabeza y cuello.
- Cuadrivalente: Además de proteger contra los tipos 16 y 18, también cubre los tipos 6 y 11, que causan la mayoría de las verrugas genitales.
🔴 Usa siempre condón cuando tengas relaciones sexuales. Esto no solo te protege del VPH, sino también de otras infecciones.
📌 Y muy importante: Hazte un chequeo ginecológico cada año si ya iniciaste tu vida sexual. Esto ayuda a detectar a tiempo cualquier problema y prevenir el cáncer cervicouterino.

¿Qué es un check up ginecológico?
Es una revisión médica que se realiza una vez al año para asegurarse de que todo esté bien, detectar a tiempo cualquier anormalidad o prevenir enfermedades ginecológicas.
Incluye estudios como:
- Papanicolaou (o Papanicolau): Es una prueba muy sencilla donde se toman células del cuello uterino para analizar si hay cambios anormales.
- Colposcopía: El médico observa con un microscopio especial la superficie del cuello del útero, la vagina y la vulva, buscando cualquier lesión o señal de alerta.
- Ultrasonido pélvico: Permite ver los órganos internos como el útero y los ovarios. Es útil si tienes dolor, sangrado irregular o alguna molestia.
- Exploración mamaria: Se realiza palpando los senos para detectar bultos o cambios.
📌 Aunque es importante, esta revisión no sustituye a la mastografía.
Recomendaciones antes de tu check up ginecológico:
- No estar menstruando. Acude 4 días después de tu último día de sangrado.
- No usar cremas, jabones vaginales, óvulos o medicamentos intravaginales 5 días antes.
- Abstinencia sexual al menos 3 días antes del estudio.
- Aseo general e higiene personal.
El VPH afecta al 80% de los mexicanos sexualmente activos (SSa, 2024). La buena noticia: el 90% de los casos se resuelven solos. La mala: el 10% restante puede cambiar tu vida si lo ignoras. Ana lo sabe bien. Por eso ahora repite como mantra: ‘Prefiero una molestia a tiempo que un dolor eterno’.
Y tú, ¿en qué estadística quieres estar?